Description
Oscar Arnulfo Romero fue ante todo un seguidor de Jesus, un obispo fiel a la esencia y mission de la iglesia y un hacedor de paz.
Y hoy, ya es un profeta de la justicia, un humanista consagrado, un mártir de la fe, un testigo del Evangelio y un santo universal.
Este legado humano y cristiano, al que se nos invita a darle continuidad, ya ha sido confirmado por lo que el autor llama las tres canonizaciones: la del pueblo salvadoreño y latinoamericano: la de las naciones del mundo al declarar el 24 de Marso, en memoria de Monseñor Romero, como Dia internacional del Derecho a la verdad en relacion con violaciones Graves de los derechos Humanos y de la Dignidad de las Victimas; y, la tercera, la de la Iglesia, que ha beatificado y anunciado la inminente canonizacion del obispo martir.
"Cada santo -dice el papa Francisco- es un mensaje que el Espiritu toma de la riqueza de Jesucristo y la regla a su pueblo". En ese sentido, el testimonio De Romero se convierte en un verdadero desafió porque nos interpela y nos inspira a poner en practica los valores de un modo de vida que nos hace humanos y hermanos.

